 -EL ESPÍRITU SANTO RECIBIDO POR LA FE Y EL BAUTISMO HABITA EN EL CRISTIANO:- “¿NO SABÉIS QUE SOIS SANTUARIO DE DIOS Y QUE EL ESPÍRITU DE DIOS HABITA EN VOSOTROS?” (I Co 3, 16)
Mi querido Señor: Gracias por tu VIDA que hace posible mi vida. Hoy, Señor, me siento cansada pero de antemano te doy las gracias porque sé que me darás las fuerzas y el ánimo para todo lo que tengo que hacer. Gracias por recordarme, hoy, con tu Palabra que soy tu morada, que soy tu santuario.
¡Con qué facilidad se me olvida esto! Y por lo tanto se me olvida que debo cuidar de mi cuerpo, de mi alma y de mi espíritu porque ahí habitas, ahí estás. Sí, soy tu sagrario ambulante y por eso debería ser siempre signo de tu presencia; mi vida debería corresponder a eso.
¡Cuánto respeto por el sagrario en las iglesias!, y así debe ser, pero ¡cuánto irrespeto con tus sagrarios caminantes!; hacemos separaciones simplemente porque creemos que tú habitas en el templo, en el sagrario, pero se nos olvida y en la mayoría de las veces no siquiera somos conscientes de que somos, los seres humanos, tan sagrarios como el de la iglesia.
Me pongo en tus manos. ¡ALABADO SEAS! |